viernes, 15 de noviembre de 2013

¿QUIÉN ES QUIÉN?

A mi centro de trabajo llegan a menudo compañeros de otros destinos.



Uno de los nuevos se me queda mirando y me dice: 

- Por tus manos deduzco que eres autoritaria.

- ¿Y cómo son mis manos?

- Aunque son delgadas, su estructura es ancha.



Me dio una serie de explicaciones y al rato le demandé ahora no recuerdo qué cosa.



- ¿Ves?, utilizas el imperativo para pedir algo. ¿Qué horóscopo eres?
- Virgo
- Mmmm... Eres observadora, metódica, analítica, lógica, buscas la perfección, cuidas los detalles, te obsesiona el orden, resuelves con mayor sensatez los problemas de otros que los tuyos propios, eliges a la pareja que te haga sentir importante y necesaria en su vida...

Yo ni siquiera sabía su nombre y él me sonrojaba con cada acierto. ¿Qué más conocerá ya de mí y no se atreve a comentar?. Me sentí expuesta, despojada de la ropa que con tanto cuidado elijo cada mañana para cubrir mis transparencias. Vulnerable.

¡Protesto!

Me rebelo ante la idea de que los planetas determinen nuestro carácter. De haberlo creído así, le habría pedido a mi ginecólogo programar el parto de mi segundo hijo de manera que Júpiter entrara en Escorpio en el mismo instante de su nacimiento, y así dar a luz a un niño equilibrado sin los cambios de humor tan dramáticos que hacen de mi relación con él una auténtica montaña rusa.




A veces me pregunto qué parte de mí es la resulta de la educación que he recibido, del entorno en que me he movido, de los amigos que me han influenciado.

¿Quién soy yo en realidad?

"Yo soy yo y mis circunstancias" sentenciaba Ortega y Gasset.

¿Y si mis circunstancias hubieran sido otras? Se me ocurre una forma de comprobarlo, una tan desafiante y provocadora como cambiar el pasado:

Volver a nacer.

Si el indiscutible conflicto ético no fuera un impedimento, si al experimentar con una vida humana no invocáramos al mismísimo doctor Mengele, podría quizá... contestar a mi pregunta. Y aunque mi yo de este momento autorizara a que se conciba una copia idéntica de mí misma, mi nueva versión clonada pudiera no estar muy de acuerdo con mi decisión de haberla arrojado a este mundo "por segunda vez" para, tal vez, toparse con una despiadada evidencia que, de no poder asumir, la empujaría sin más remedio al vacío. Una sola discrepancia de opinión entre dos clones demostraría por sí sola que no somos lo que pensamos. Nos vamos configurando mentalmente para adaptarnos a la realidad que nos envuelve. 

En mi empeño por encontrar una certeza universal y atemporal, me rebelo por segunda vez. Esta crisis existencial tan propia de los cuarenta me acerca a los existencialistas. 
Leo a Sartre y voy notando cómo mi pulso se normaliza. Existimos sin un propósito predeterminado, nosotros somos quienes habremos de darle sentido a nuestra vida. Libres para escoger, responsables de cada decisión, de cada acto, sin excusas con que justificar nuestra conducta. 

"Ser significa elegirse"

Yo elijo creer que este aforismo es axioma, verdad absoluta a tatuar. Igual que en mi libertad elijo una jaula, y desde mi bonita jaula... cantar.

"Hasta el más determinista mira antes de cruzar la calle."

Stephen Hawking

YouTube "Desde mi libertad" Ana Belén

1 comentario: